Abrimos las puertas de la institución para los nacimientos.
Las familias con sus chiquitos llenan de alegría todo y a todos.
Cada nacimiento es único y eso es lo raro porque hace ya muchos, pero muchos años, que nacen pequeñitos en la clínica.
Las sonrisas de las mamás, el orgullo de los papás, los abuelos, los hermanos, los tíos, los amigos, las otras visitas. Ese tema el de las visitas a las que nunca les alcanzan los horarios....
Y bueno, es que la llegada de un niño a todos nos hace bien. A todos nos moviliza, nos reencuentra con la vida misma.
En cada uno de ellos se encuentra presente toda la riqueza de la humanidad.
Tienen todo lo bueno, la bondad de la mirada, la frescura del corazón, la generosidad con que se entregan a los abrazos.
El don de la vida, tan presente, tan fresquito, tan fácil de ver en ellos nunca nos pasa de costado.
Una y otra vez viene a nuestro encuentro y nos marca.
Parece que también nosotros ya entrados en años nacemos un poco de vuelta.
Así es, nos sentimos realmente mas vivos con cada nacimiento en el que participamos.
El don de la vida es fuente de alegría y los niños nuestra esperanza.
Dra. Elena Passo
Clínica Passo SA. Av. Eva Perón 3097, Témperley Pcia. de Bs.As.
lunes, 28 de septiembre de 2009
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